A comienzos de 2020 estábamos compartiendo contigo los mejores datos de nuestra corta historia. 2019 había sido un año de la leche y apuntaba un 2020 en el que lo íbamos a petar.
Pero 2020 tenía otros planes… 

Comprometidos con la transparencia, retomamos este año la idea de compartirte todos nuestros datos, de los que tú eres la parte más importante:

2020 no resultó ser el año que esperábamos, claro que no. 2020 no trajo el crecimiento, la facturación ni la proyección que habíamos calculado. Sería fácil resumir todo lo anterior como “fue un mal año”.
Pero no lo fue. O al menos no lo vemos así.

2020 ha sido el año del crecimiento personal. El año de trabajar la parte humana de nuestra marca. El año de olvidar las joyas y las ventas y afianzar nuestros valores. El año que más cerca hemos estado de construir el mundo que queremos: un mundo en el que lo económico no es el motor principal de nuestros actos. Un mundo más amable.


Somos una empresa pequeña que se mueve ligera. Que no tiene un gran equipo, que no necesita grandes logros. Somos una empresa pequeña haciendo cambios pequeños.
Pero somos una empresa que lidera el cambio que necesita el planeta.

Gracias por hacerlo posible un año más. Gracias por hacer que 2020 haya sido otro gran año.